Autor: JAIME ESTRADA
Foto cortesía: Dean Treml/AFP/Getty Images
Fecha: 12/21/2008
Evander Holyfield alias “El Guerrero” ya tiene 38 en el mamporro y una pila de 42-10-2, con 27 acalambrados y se supone que ya debe de colgar los guantes por seguridad de salud o por sus reflejos con defecto de edad, pero el sábado pasado en Suiza ante 12,500 fanáticos se enfrentó al gigante ruso de 7 pies de altura, que también le llevaba la ventaja de 100.00 libras y se suponía que Nikolai Valuev de 35 años lo desmoronaría en un dos por tres y sin embargo, casi le salen alas a su campeonato pesado A.M.B. Holyfield ya con 46 años estuvo pegando con inteligencia y haciendo errar a la bestia que salió con la orejas zumbándole de tanto abucheo cuando se dio a conocer el controversial veredicto en una pelea sin atractivo activo. El hombre más grande de los pesados mejoró con 50-1, 34 cloroformos, pero se le critica de eludir a los más temerarios de la categoría.
En el boxeo una libra si pesa, pero para encontrarle el valor tiene su chiste, por ejemplo si en edades impropias se queman arriba de 20.00 libras es un riesgo latente. Como ejemplo pongamos a Roy Jones que subió a categoría completa donde le fue de maravilla, pero al retornar a semipesado sudó 25.00 libras y le fue de la patada ante Antonio Tarver, quien a su vez también subió de peso para su guión co estelar de campeón completo en la película de Rocky Balboa VI y al ponerse en dieta para perder 20 libras le fue como en feria ante Bernard Hopkins. La prueba mas concreta de la desnutrición fue con De la Hoya quien sin compromiso de pelea camina en las 170.00 libras y tuvo aniquilar más de 20.00 libras y se quedo tieso en la tarima brava recibiendo una desconocida, porque en los acuerdos de contrato Oscar se ahorcó con su misma soga.
Pero no por eso le restamos méritos a Pacquiao que se vio brillante ante todo pronóstico en su contra porque el peso extra le cayó de perlas porque no le quitó ni rapidez ni contundencia en su pegada, es mas, se vio como un superligero natural a pesar de venir desde peso mosca. Pero eso el asunto de subir al elevador o en su defecto bajar la escalera es navaja de dos filos y de los que se indigestan con el peso extra son tipos como Ricky Hatton que en 147.00 libras no se ve tan eficaz como en superligero, Kelly Pavlik quien estaba invicto y catalogado como uno de los mejores gramo por grama, al aumentar 9.00 libras se vio patético al Bernard Hopkins que con 43 años sigue en el ring fresco como una lechuga. Y ahora Holyfield quien tenía todas las de perder ante el gigante se le negó el triunfo, pero demostró que Valuev si está muy grandote ,pero que no lo iba a cargar..., pero no tuvo suerte con los jueces. Moraleja: El tamaño si es importante si va acompañado de otras ventajas físicas a la vista, pero si los adversarios acarrean astucia y talento en la línea de fuego, las cosas se pueden nivelar a un volado de moneda en el aire.